+15%
producción recuperada
tras corregir defectos detectados
IEC 62446-3
norma de referencia
inspección termográfica radiométrica
1-12 meses
payback típico
según instalación y defectos
−90%
riesgos en altura
inspección remota desde aire

Inspección de plantas fotovoltaicas con drones: termografía de placas solares

Inspeccionamos plantas y parques fotovoltaicos, además de placas solares residenciales y comerciales, con termografía aérea. Detectamos puntos calientes, células dañadas, fallos de string y pérdidas de producción para anticipar averías, optimizar la generación y reducir los costes de mantenimiento (O&M). ¿Quieres entender la técnica a fondo antes de contratar? Aquí tienes nuestra guía técnica de inspección de plantas fotovoltaicas con drones.

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Operador UAS habilitado (AESA)·Termógrafo certificado ITC·Seguro de RC aeronáutica·★ 5,0 en Google
Ortofoto térmica aérea de una planta fotovoltaica industrial de 320 kWp captada con dron, con anomalías de temperatura visibles en los módulos
Inspección reciente: instalación fotovoltaica industrial de 320 kWp en Andalucía. La termografía aérea detectó anomalías en aproximadamente el 10 % de los módulos.

Por qué inspeccionar tu planta fotovoltaica con dron

Una instalación fotovoltaica puede perder rendimiento de forma silenciosa. Un módulo con células dañadas, una conexión defectuosa o suciedad localizada pueden reducir la producción sin que te des cuenta en la factura hasta que el problema se acumula.

La inspección convencional (subir al tejado, revisar módulo por módulo con un comprobador) es lenta, arriesgada y solo detecta fallos eléctricos evidentes. La termografía aérea con dron revela en minutos lo que una revisión manual no puede ver: los patrones térmicos que delatan cada tipo de anomalía.

Las anomalías que detectamos

Hotspots (puntos calientes) Células dañadas Fallos de string Módulos desconectados Diodos de bypass activados Suciedad localizada Sombras parciales Degradación PID Defectos de fabricación Conexiones defectuosas

Qué significa cada anomalía (y por qué importa)

Así clasifica SolDron cada hallazgo en sus informes de inspección fotovoltaica:

Hotspot (punto caliente)
Célula o zona varios grados por encima de su entorno: acelera la degradación y, si es severo, supone riesgo térmico.
Células dañadas (microfisuras)
Patrón térmico moteado; pérdida gradual que el inversor no siempre refleja.
Fallo de string
Cadena completa fría por desconexión: resta toda su producción hasta repararse — el hallazgo más rentable de detectar.
Módulo desconectado
Módulo uniformemente más caliente en circuito abierto; deja de producir aunque parezca sano.
Diodo de bypass activado
Un tercio del módulo a temperatura distinta; típicamente supone la pérdida de ese subcircuito.
Suciedad localizada (soiling)
Firma térmica que desaparece al limpiar: la distinguimos del defecto eléctrico real para no reemplazar lo que solo hay que limpiar.
Sombras parciales
Patrón ligado a la hora del vuelo; se documenta para corregir su causa (vegetación, nuevos obstáculos).
Degradación PID
Módulos más calientes hacia el extremo del string: pérdida progresiva que puede frenarse si se ataja a tiempo.
Defecto de fabricación
Patrones anómalos repetidos en módulos del mismo lote: la base documental para reclamar la garantía.
Conexión defectuosa
Punto caliente en caja de conexiones o conector: riesgo eléctrico a priorizar.
Termografía aérea de panel solar con punto caliente a 65,2 grados Celsius detectado por drone SolDron
Hotspot detectado a 65,2 °C en uno de los módulos inspeccionados. La media del panel afectado era de 45,7 °C — un punto caliente localizado de casi 20 °C por encima del entorno que merece revisión específica del módulo para determinar su origen.

Cómo es la inspección fotovoltaica con dron, paso a paso

1. Evaluación previa

Analizamos tu instalación: número de módulos, orientación, inclinación, tipo de inversor y datos de producción disponibles para planificar el vuelo óptimo.

2. Vuelo termográfico

El dron sobrevuela la instalación con cámara térmica y visual simultáneas. Se realiza en horas de máxima irradiación para que los defectos sean más evidentes.

3. Procesado y análisis

Cada módulo se examina en las imágenes térmicas. Se clasifican las anomalías por tipo y gravedad, y se localizan por fila y número de placa.

4. Entrega de resultados

Dosier con el mapa de anomalías, comparativas térmica/RGB de cada módulo afectado, clasificación por gravedad y localización exacta para la reparación.

Termografía mostrando hotspot crítico a 105 grados Celsius en módulo fotovoltaico
Hotspot crítico a 105,1 °C detectado en un módulo: el punto caliente puntual contrasta con la media del panel a 48,2 °C — un diferencial de casi 57 °C. Una temperatura tan localizada y elevada es una señal de alarma que exige revisión técnica inmediata del módulo y de su comportamiento eléctrico.
Termografía aérea de un array fotovoltaico con perfil de línea de temperatura (media 55 °C, picos 56,6 °C) — SolDron
Análisis térmico de una cadena fotovoltaica: el perfil de línea registra la temperatura a lo largo de los módulos (media 55 °C, picos de 56,6 °C) para detectar puntos calientes y pérdidas de uniformidad.

Ventajas frente a la revisión manual

  • Rapidez: una instalación de 100 módulos se inspecciona en menos de 30 minutos de vuelo.
  • Sin interrupciones: no es necesario desconectar la instalación ni detener la producción.
  • Sin riesgos: nadie sube al tejado. Cero riesgo de caídas o daños a los módulos.
  • Detección precoz: la termografía detecta degradaciones que aún no se reflejan en la producción pero que, sin intervención, acabarán reduciendo el rendimiento.
  • Documentación completa: cada anomalía queda fotografiada, localizada y clasificada para facilitar la reparación.
  • Coste reducido: significativamente más económico que la revisión módulo por módulo.

Cuatro formas de revisar una planta fotovoltaica, comparadas

MétodoQué detecta¿Parada?Cobertura
Inspección visual a pieDaños evidentes, suciedad gruesaNoLenta y parcial; sin acceso a cubiertas
Curvas I-VRendimiento eléctrico por stringSí (por string)Precisa pero muy lenta; no localiza el módulo exacto
Termografía terrestreAnomalías térmicas a nivel de móduloNoLimitada por ángulo y acceso; reflejos
Termografía con dron (IEC TS 62446-3)Todas las anomalías térmicas, módulo a módulo, georreferenciadasNoPlanta completa en una sesión, comparable campaña a campaña

Los métodos se complementan: la termografía aérea con dron —la que realiza SolDron— localiza y prioriza; las curvas I-V confirman eléctricamente el módulo señalado.

El retorno de la inspección — caso real

En una inspección reciente sobre una instalación fotovoltaica industrial de 320 kWp en Andalucía, detectamos anomalías térmicas en aproximadamente el 10 % de los paneles, con hotspots desde 49 °C hasta 71,5 °C. El cálculo de impacto:

  • Producción nominal estimada de la instalación: ~88.500 kWh/año
  • Pérdida de producción atribuible a los módulos afectados: ~3.250 kWh/año
  • Equivalente económico al precio mayorista actual: ≈585 €/año
  • Acumulado a 5 años sin intervención: más de 2.900 €, sin contar reemplazos imprevistos

Con esos números, la inspección termográfica se amortiza solo con la energía recuperable en menos de 12 meses.

Segundo caso real — planta fotovoltaica industrial de 525 kWp

En una inspección reciente sobre una planta fotovoltaica industrial de 524,9 kWp (1.012 módulos Jinko de 545 Wp) en el sur de España, aplicamos el mismo protocolo termográfico conforme a la norma IEC TS 62446-3. El resultado:

  • 26 defectos detectados sobre 8 substrings — 2,57 % de afectación modular
  • Distribución por severidad: 3 críticos · 8 graves · 4 moderados · 10 leves
  • Pérdida anual estimada: 22.619 kWh/año
  • Equivalente económico (tarifa 0,150 €/kWh): ~3.393 €/año
  • Impacto sobre producción esperada: 2,93 %

Tres de los defectos críticos requieren intervención prioritaria: un módulo con riesgo de daño térmico progresivo, un string caliente con sospecha de problema eléctrico aguas arriba, y un módulo con un punto puntual a más de 100 °C que conviene retirar de servicio. Cada hallazgo queda documentado con ficha individual, termografía con escala radiométrica, ortofoto de localización exacta y acción recomendada.

El informe se entrega además acompañado de un gemelo digital 3D navegable de toda la planta — el cliente puede consultar cualquier zona, defecto o medición desde la aplicación, sin necesidad de volver a subir a cubierta.

Conclusión de ambos casos: sea una instalación de 50 kWp en cubierta industrial o una planta industrial de 525 kWp, la termografía aérea revela en una jornada lo que una revisión manual no detecta en semanas — y se amortiza en el primer año solo con la energía recuperable.

Revisión de instalación fotovoltaica industrial

Si tienes autoconsumo industrial sobre nave o cubierta, la revisión periódica de la instalación fotovoltaica evita que un string caído o un módulo dañado pase meses restando producción sin que nadie lo note. Inspeccionamos la instalación completa sin parar la actividad ni pisar la cubierta: termografía radiométrica y fotografía de detalle de módulos, cableado visible y bandejas, con cada anomalía identificada por módulo y clasificada por severidad.

  • Revisión anual o semestral como parte del plan de mantenimiento de la nave.
  • Comprobación tras granizo, temporales o incidencias del inversor, con informe válido para el seguro o la garantía.
  • Verificación de instalación recién ejecutada antes de la recepción de obra.

Inspección de plantas y parques fotovoltaicos a gran escala

Una planta o parque fotovoltaico de varios MWp no se inspecciona panel a panel desde el suelo: son decenas de miles de módulos repartidos en hectáreas. Con el dron térmico recorremos toda la instalación en vuelos programados y entregamos un informe que localiza cada anomalía sobre el plano de la planta.

Detectamos lo que merma la producción a escala de plantas solares y parques fotovoltaicos:

  • Puntos calientes (hotspots) y células dañadas o agrietadas.
  • Strings y módulos desconectados o en circuito abierto.
  • Diodos de bypass en fallo y subcadenas inactivas.
  • Soiling (suciedad) y sombreados que reducen el rendimiento.
  • Seguidores (trackers) detenidos o desalineados respecto al resto de la fila.

En plantas en suelo con seguidores coordinamos el vuelo con el O&M (posición fija o backtracking controlado) y cruzamos las anomalías térmicas con los datos de monitorización, de modo que cada defecto llega priorizado por su impacto real en la producción.

Trabajamos alineados con la IEC TS 62446-3 para termografía aérea en campo, de modo que el equipo de O&M pueda priorizar reparaciones por impacto real en kWh y reclamar garantías al fabricante.

Qué incluye el servicio

  • Evaluación previa de la instalación y su entorno
  • Gestión de permisos de vuelo con AESA
  • Vuelo profesional con captura térmica y RGB
  • Procesado y clasificación de anomalías por tipo y gravedad
  • Mapa de anomalías con localización exacta (fila y módulo)
  • Comparativa térmica + RGB por cada módulo afectado
  • Dosier profesional en PDF
  • Recomendaciones de mantenimiento priorizadas

Cada cuánto inspeccionar tu instalación fotovoltaica

La recomendación general es realizar una inspección termográfica al menos una vez al año, preferiblemente en los meses de mayor irradiación (mayo-septiembre). Para instalaciones grandes o con historial de incidencias, puede ser conveniente una revisión semestral.

La detección temprana de un hotspot o una célula dañada puede evitar que un problema menor se convierta en la pérdida de un string completo o, en casos extremos, en un incendio.

De placas solares residenciales y comerciales a plantas y parques fotovoltaicos

Inspeccionamos tanto instalaciones residenciales en tejados de viviendas como parques fotovoltaicos de mayor envergadura. El proceso se adapta al tamaño de la instalación, y el presupuesto es cerrado y sin sorpresas.

Artículos relacionados

Mantenimiento predictivo y O&M: inspecciones recurrentes anuales

Los entregables de SolDron están pensados para tu operación y mantenimiento: mapa de defectos por módulo listo para integrarse en tu GMAO/CMMS, e histórico comparable campaña a campaña para ver la evolución de cada anomalía.

Las instalaciones fotovoltaicas se degradan progresivamente. Un módulo con un hotspot leve hoy puede convertirse en un fallo total en 18 meses si no se interviene. La diferencia entre detectarlo a tiempo y descubrirlo cuando ya ha afectado al string completo puede suponer varios miles de euros en pérdida acumulada de producción.

Ofrecemos contratos de inspección recurrente con descuento sobre el precio individual. Recibes una termografía completa cada año o cada seis meses, con comparativa frente al estado anterior. Detectamos la degradación antes de que se refleje en la factura.

Las instalaciones de 50 kWp en adelante son las que más se benefician de este modelo: el coste de inspección por módulo se reduce drásticamente y la documentación periódica respalda cualquier reclamación de garantía al fabricante o al instalador.

Qué incluye un contrato recurrente:

  • Línea base inicial completa de toda la instalación
  • Inspección periódica (semestral o anual) con vuelo planificado
  • Comparativa térmica frente a inspecciones anteriores
  • Detección de degradación por debajo del umbral de fallo
  • Informe anual con priorización de actuaciones y previsión a 12 meses
  • Soporte ágil ante cualquier evento puntual (granizo, tormenta, sospecha de fallo) — incluida la documentación de daños por granizo para el seguro

Preguntas frecuentes sobre la inspección fotovoltaica

¿Qué detecta la termografía aérea en una planta fotovoltaica?

Strings completos desconectados, diodos de bypass averiados, hotspots críticos por células dañadas, microfisuras con efecto térmico, módulos en riesgo de hotspot y fallos en conexiones de cuadros de combinación. El inversor no distingue estos defectos individuales; la termografía sí.

¿Cuánto cuesta una inspección termográfica con drone?

Depende del tamaño de la planta y de la frecuencia. La inspección habitualmente se amortiza en pocos meses gracias a los defectos detectados y a la producción recuperada. Solicita presupuesto sin compromiso: respondemos en 24-48 h.

¿Con qué frecuencia debo inspeccionar mi planta fotovoltaica?

Como mantenimiento preventivo, una inspección anual o bienal es lo recomendado para plantas comerciales e industriales por encima de 50 kWp. Para plantas críticas o de gran tamaño se suele incluir en un contrato de mantenimiento recurrente semestral.

¿Vale el informe para reclamar la garantía del fabricante?

Sí. El informe termográfico radiométrico, con coordenadas, identificación de módulo y mediciones de temperatura, sirve como prueba documental objetiva para reclamar la garantía del fabricante en módulos defectuosos dentro del periodo de cobertura.

¿Trabajáis con empresas de O&M, ingenierías y propietarios de carteras?

Sí. Realizamos inspecciones puntuales y campañas recurrentes para O&M, EPC, ingenierías y gestores de activos en toda España, con informe radiométrico conforme a IEC TS 62446-3, mapa de defectos por módulo y entregables listos para integrar en el plan de mantenimiento.

¿Inspeccionáis parques en suelo con seguidores?

Sí. Volamos plantas en suelo con estructura fija o seguidores, coordinando con O&M la posición de los trackers durante el vuelo cuando es necesario. La termografía permite distinguir la suciedad (soiling) de los defectos eléctricos reales, y cada anomalía se prioriza por su impacto en la producción.

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¿Tus placas producen menos de lo esperado?

Descubre si hay módulos defectuosos con una inspección termográfica rápida y sin riesgos.

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¿Quieres ver primero cómo es el entregable? Pide un informe de ejemplo — te enviamos una inspección real, anonimizada.

Tel: 624 321 405  ·  Email: info@soldron.es
El entregable
Esta inspección se entrega como un gemelo digital 3D navegable con SolDron 360: cada defecto localizado y medible.
Descubrir SolDron 360 →

Equipo y criterios técnicos de la inspección

SolDron realiza la inspección termográfica conforme a la norma IEC TS 62446-3, con equipo radiométrico calibrado y verificación humana de cada termograma.

Equipo de inspección
ParámetroEspecificación
RPASDJI Matrice 4T · operador UAS registrado en AESA
Sensor térmicoMicrobolómetro VOx no refrigerado, 640×512 px (hasta 1280×1024 con superresolución)
Sensibilidad térmica (NETD)≤ 50 mK (0,05 °C)
Precisión de medición±2 °C o ±2 % (el mayor)
Rango de temperatura−20 °C a +550 °C
Cámara visible (RGB)48 MP · empareja térmica y foto del mismo punto
Norma de referenciaIEC TS 62446-3:2017 (termografía de plantas fotovoltaicas)
Clasificación de severidad de anomalías (IEC TS 62446-3)
NivelDiferencia de temperatura (ΔT)Actuación recomendada
LeveΔT < 10 °CMonitorizar; revisar en el siguiente mantenimiento
Grave10 °C ≤ ΔT < 20 °CPlanificar reparación (orientativo, 30–90 días)
CríticaΔT ≥ 20 °C o riesgo de seguridadActuación inmediata

ΔT medido respecto a módulos sanos en las mismas condiciones de irradiancia. Las pérdidas asociadas son estimaciones, no garantías.

Una inspección fotovoltaica, en vídeo

El entregable en acción: gemelo digital con termografía radiométrica medible y defectos clasificados por severidad.

Así entregamos una inspección fotovoltaica: gemelo digital con termografía medible

Operador UAS registrado en AESA · N.º de operador: ESPncm9c90rrtmou · Termógrafo certificado ITC · Seguro RC aeronáutica

Operador UAS registrado en AESA · Termógrafo certificado (ITC) · Seguro RC aeronáutico vigente · RGPD · ★ 5,0 en Google