INSPECCIÓN FV · TERMOGRAFÍA RADIOMÉTRICA
Inspección de plantas fotovoltaicas con drones: termografía de placas solares
Localizamos hotspots, fallos de string y módulos degradados mediante termografía aérea radiométrica, sin detener la producción.

Por qué inspeccionar tu planta fotovoltaica con dron
Una instalación fotovoltaica puede perder rendimiento de forma silenciosa. Un módulo con células dañadas, una conexión defectuosa o suciedad localizada pueden reducir la producción sin que te des cuenta en la factura hasta que el problema se acumula.
La inspección convencional (subir al tejado, revisar módulo por módulo con un comprobador) es lenta, arriesgada y solo detecta fallos eléctricos evidentes. La termografía aérea con dron revela en minutos lo que una revisión manual no puede ver: los patrones térmicos que delatan cada tipo de anomalía.
¿Tu inversor ya te avisa? Lo que la monitorización no puede ver
Es la duda más razonable de todas: si la instalación ya tiene monitorización, ¿para qué una termografía? Porque miden cosas distintas. El inversor mide producción agregada por MPPT o por string, no módulo a módulo.
Un módulo con un punto caliente dentro de una cadena de veinte diluye su pérdida en el conjunto: no dispara ninguna alarma, la curva de producción sigue pareciendo normal y el módulo se sigue degradando. Cuando la caída llega a ser visible en el dato agregado, el daño ya está hecho o ha arrastrado al string entero.
La diferencia, en una frase: la monitorización te dice QUE produces menos; la termografía te dice QUÉ módulo, DÓNDE está y POR QUÉ. No son alternativas, son complementarias — una detecta la caída, la otra la localiza.
En el segundo caso real de esta página, 28 defectos repartidos sobre 681 módulos suponían un 2,6 % de la producción esperada: invisible en el agregado del inversor, y 2.312 € al año.
Si tu instalación fotovoltaica produce menos de lo esperado y el inversor no marca ningún fallo, ahí es exactamente donde entra la termografía.
Qué tipo de instalación inspeccionamos
Da igual cómo lo llames —inspección de plantas fotovoltaicas, revisión de placas solares, auditoría de parque solar o control de plantas solares—: el trabajo es el mismo y el equipo también. La termografía fotovoltaica se aplica igual en un campo solar de 10 MW que en una cubierta de autoconsumo. Cubrimos:
Plantas y parques fotovoltaicos en suelo
Campos solares de cualquier potencia, desde cientos de kWp hasta decenas de MW. El 100 % de los módulos en una jornada de vuelo, sin recorrer las filas a pie.
Autoconsumo industrial en cubierta
Paneles solares sobre nave, centro logístico o edificio comercial. Se inspecciona la instalación y, de paso, el estado de la cubierta que la sostiene.
Revisión instalación fotovoltaica en operación
Revisión anual o por campañas para O&M y propietarios de cartera, con comparativa año a año sobre el mismo criterio de medida.
Recepción y garantía
Inspección inicial antes de la recepción de obra o para reclamar en garantía al instalador o al fabricante, con termograma radiométrico como prueba.
De placas solares residenciales y comerciales a plantas y parques fotovoltaicos
Inspeccionamos tanto instalaciones residenciales en tejados de viviendas como parques fotovoltaicos de mayor envergadura. El proceso se adapta al tamaño de la instalación, y el presupuesto es cerrado y sin sorpresas.
Las anomalías que detectamos
Qué significa cada anomalía (y por qué importa)
Así clasifica SolDron cada hallazgo en sus informes de inspección fotovoltaica:
- Hotspot (punto caliente)
- Célula o zona varios grados por encima de su entorno: acelera la degradación y, si es severo, supone riesgo térmico.
- Células dañadas (microfisuras)
- Patrón térmico moteado; pérdida gradual que el inversor no siempre refleja.
- Fallo de string
- Cadena completa fría por desconexión: resta toda su producción hasta repararse — el hallazgo más rentable de detectar.
- Módulo desconectado
- Módulo uniformemente más caliente en circuito abierto; deja de producir aunque parezca sano.
- Diodo de bypass activado
- Un tercio del módulo a temperatura distinta; típicamente supone la pérdida de ese subcircuito.
- Suciedad localizada (soiling)
- Firma térmica que desaparece al limpiar: la distinguimos del defecto eléctrico real para no reemplazar lo que solo hay que limpiar.
- Sombras parciales
- Patrón ligado a la hora del vuelo; se documenta para corregir su causa (vegetación, nuevos obstáculos).
- Degradación PID
- Módulos más calientes hacia el extremo del string: pérdida progresiva que puede frenarse si se ataja a tiempo.
- Defecto de fabricación
- Patrones anómalos repetidos en módulos del mismo lote: la base documental para reclamar la garantía.
- Conexión defectuosa
- Punto caliente en caja de conexiones o conector: riesgo eléctrico a priorizar.

Cómo es la inspección fotovoltaica con dron, paso a paso

1. Evaluación previa
Analizamos tu instalación: número de módulos, orientación, inclinación, tipo de inversor y datos de producción disponibles para planificar el vuelo óptimo.
2. Vuelo termográfico
El dron sobrevuela la instalación con cámara térmica y visual simultáneas. Se realiza en horas de máxima irradiación para que los defectos sean más evidentes.
3. Procesado y análisis
Cada módulo se examina en las imágenes térmicas. Se clasifican las anomalías por tipo y gravedad, y se localizan por fila y número de placa.
4. Entrega de resultados
Dosier con el mapa de anomalías, comparativas térmica/RGB de cada módulo afectado, clasificación por gravedad y localización exacta para la reparación.


Ventajas frente a la revisión manual
- Rapidez: una instalación de 100 módulos se inspecciona en menos de 30 minutos de vuelo.
- Sin interrupciones: no es necesario desconectar la instalación ni detener la producción.
- Sin riesgos: nadie sube al tejado. Cero riesgo de caídas o daños a los módulos.
- Detección precoz: la termografía detecta degradaciones que aún no se reflejan en la producción pero que, sin intervención, acabarán reduciendo el rendimiento.
- Documentación completa: cada anomalía queda fotografiada, localizada y clasificada para facilitar la reparación.
- Coste reducido: significativamente más económico que la revisión módulo por módulo.
Cuatro formas de revisar una planta fotovoltaica, comparadas
| Método | Qué detecta | ¿Parada? | Cobertura |
|---|---|---|---|
| Inspección visual a pie | Daños evidentes, suciedad gruesa | No | Lenta y parcial; sin acceso a cubiertas |
| Curvas I-V | Rendimiento eléctrico por string | Sí (por string) | Precisa pero muy lenta; no localiza el módulo exacto |
| Termografía terrestre | Anomalías térmicas a nivel de módulo | No | Limitada por ángulo y acceso; reflejos |
| Termografía con dron (IEC TS 62446-3) | Todas las anomalías térmicas, módulo a módulo, georreferenciadas | No | Planta completa en una sesión, comparable campaña a campaña |
Los métodos se complementan: la termografía aérea con dron —la que realiza SolDron— localiza y prioriza; las curvas I-V confirman eléctricamente el módulo señalado.
El retorno de la inspección — caso real
En una inspección reciente sobre una instalación fotovoltaica industrial de 320 kWp en Andalucía, detectamos anomalías térmicas en aproximadamente el 10 % de los paneles, con hotspots desde 49 °C hasta 71,5 °C. El cálculo de impacto:
- Producción nominal estimada de la instalación: ~88.500 kWh/año
- Pérdida de producción atribuible a los módulos afectados: ~3.250 kWh/año
- Equivalente económico al precio mayorista actual: ≈585 €/año
- Acumulado a 5 años sin intervención: más de 2.900 €, sin contar reemplazos imprevistos
Con esos números, la inspección termográfica se amortiza solo con la energía recuperable en menos de 12 meses.
Segundo caso real — cubierta industrial de 340 kWp
En una inspección reciente sobre una instalación fotovoltaica industrial de 340,75 kWp (681 módulos repartidos en dos subcampos con tecnologías distintas y cuatro inversores) en Andalucía, aplicamos el mismo protocolo termográfico conforme a la norma IEC TS 62446-3, con irradiancia de 850 W/m² y cielo despejado. El resultado:
- 28 defectos sobre 681 módulos — 4,11 % de afectación modular
- Distribución por severidad: 8 críticos · 6 graves · 7 moderados · 7 leves
- Pérdida anual estimada: 15.416 kWh/año
- Equivalente económico (tarifa 0,150 €/kWh): ~2.312 €/año
- Impacto sobre la producción esperada (596.312 kWh/año): 2,6 %
14 de los 28 defectos requieren intervención prioritaria, y el informe los separa por plazo en lugar de dejarlos en una lista plana: 8 exigen aislar el string o sustituir el módulo en menos de 7 días, 2 piden comprobación en campo dentro del mes, 6 se resuelven en la próxima ventana de mantenimiento y 12 quedan solo en seguimiento. Cada hallazgo lleva su ficha individual con termografía radiométrica, ortofoto de localización exacta y acción recomendada.
El informe se entrega además con un visor 3D de los defectos sobre Google Earth: un archivo ligero con los 28 puntos georreferenciados por RTK con precisión centimétrica, que se abre en el ordenador o en el móvil y se puede reenviar al instalador sin necesidad de volver a subir a la cubierta.
Conclusión de ambos casos: sea una instalación pequeña en cubierta industrial o una planta de varios cientos de kWp, la termografía aérea revela en una jornada lo que una revisión manual no detecta en semanas — y lo entrega priorizado por impacto en kWh, no como una lista de incidencias.
Revisión de instalación fotovoltaica industrial
Si tienes autoconsumo industrial sobre nave o cubierta, la revisión periódica de la instalación fotovoltaica evita que un string caído o un módulo dañado pase meses restando producción sin que nadie lo note. Inspeccionamos la instalación completa sin parar la actividad ni pisar la cubierta: termografía radiométrica y fotografía de detalle de módulos, cableado visible y bandejas, con cada anomalía identificada por módulo y clasificada por severidad.
- Revisión anual o semestral como parte del plan de mantenimiento de la nave.
- Comprobación tras granizo, temporales o incidencias del inversor, con informe válido para el seguro o la garantía.
- Verificación de instalación recién ejecutada antes de la recepción de obra.
¿Te toca la inspección OCA? Lo que esa revisión no mira
Si has llegado buscando la revisión reglamentaria, conviene aclararlo de entrada: SolDron no es un Organismo de Control Autorizado y no realizamos esa inspección. La firma una OCA acreditada y nada de lo que hacemos la sustituye.
Cuándo toca depende de la potencia, del tipo de instalación y de tu comunidad autónoma. En Andalucía, la Orden de 26 de marzo de 2007 establece inspección inicial y después periódica cada cinco años para las instalaciones fotovoltaicas conectadas a red con potencia nominal de inversores igual o superior a 25 kW. A escala estatal, el REBT (ITC-BT-05) fija supuestos distintos según el tipo de local y la potencia instalada. Ese umbral andaluz no es una regla nacional: confírmalo con tu instalador o con la delegación de industria de tu comunidad, porque nosotros no somos quién para decirte si te corresponde.
Dicho eso, hay una diferencia que conviene entender porque cuesta dinero:
| Inspección OCA (reglamentaria) | Termografía aérea (IEC TS 62446-3) | |
|---|---|---|
| Qué responde | Si la instalación cumple la normativa eléctrica | En qué estado real están los módulos |
| Qué revisa | Protecciones, puestas a tierra, aislamiento, documentación | Puntos calientes, diodos, strings caídos, PID, suciedad |
| Alcance | De conjunto | Módulo a módulo, con temperatura medida |
| Quién la firma | Organismo de Control acreditado | Termógrafo certificado ITC + operador AESA |
| Resultado | Favorable o desfavorable | Qué falla, dónde está y cuánta producción cuesta |
Una instalación puede pasar la OCA sin una sola objeción y estar perdiendo producción por módulos degradados que la inspección reglamentaria no tiene por qué detectar: sencillamente no es su cometido. En el caso real de 340 kWp de esta página, los 28 defectos localizados suponían un 2,6 % de la producción esperada, y ninguno de ellos habría impedido un resultado favorable.
Son revisiones complementarias, no alternativas. Y el informe termográfico tiene además un uso que la OCA no cubre: es documentación técnica objetiva —termograma radiométrico, localización por módulo y clasificación por severidad— con la que reclamar la garantía al fabricante o al instalador.
Inspección de plantas y parques fotovoltaicos a gran escala
Una planta o parque fotovoltaico de varios MWp no se inspecciona panel a panel desde el suelo: son decenas de miles de módulos repartidos en hectáreas. Con el dron térmico recorremos toda la instalación en vuelos programados y entregamos un informe que localiza cada anomalía sobre el plano de la planta.

Detectamos lo que merma la producción a escala de plantas solares y parques fotovoltaicos:
- Puntos calientes (hotspots) y células dañadas o agrietadas.
- Strings y módulos desconectados o en circuito abierto.
- Diodos de bypass en fallo y subcadenas inactivas.
- Soiling (suciedad) y sombreados que reducen el rendimiento.
- Seguidores (trackers) detenidos o desalineados respecto al resto de la fila.
En plantas en suelo con seguidores coordinamos el vuelo con el O&M (posición fija o backtracking controlado) y cruzamos las anomalías térmicas con los datos de monitorización, de modo que cada defecto llega priorizado por su impacto real en la producción.
Trabajamos alineados con la IEC TS 62446-3 para termografía aérea en campo, de modo que el equipo de O&M pueda priorizar reparaciones por impacto real en kWh y reclamar garantías al fabricante.
Qué incluye el servicio
- Evaluación previa de la instalación y su entorno
- Gestión de permisos de vuelo con AESA
- Vuelo profesional con captura térmica y RGB
- Procesado y clasificación de anomalías por tipo y gravedad
- Mapa de anomalías con localización exacta (fila y módulo)
- Comparativa térmica + RGB por cada módulo afectado
- Dosier profesional en PDF
- Recomendaciones de mantenimiento priorizadas
Ya tienes el informe: ¿y ahora qué?
Un informe con veintitantos hallazgos no sirve de nada si no dice por dónde empezar. Por eso cada anomalía llega priorizada por su impacto en kWh, no en una lista plana: primero lo que más producción está costando y lo que supone riesgo térmico, después lo que basta con vigilar en la siguiente campaña.
Con la ficha individual de cada defecto —termograma con escala radiométrica, ortofoto de localización exacta y acción recomendada— tu instalador o tu empresa de O&M va directo al módulo, sin recorrer filas buscándolo. Eso es lo que convierte un informe en horas de trabajo ahorradas.
Y lo que no hacemos, dicho claro: SolDron no repara, no sustituye módulos y no limpia instalaciones. Entregamos el diagnóstico técnico para que lo ejecute quien mantiene la planta. Somos parte neutral, y precisamente por eso el informe sirve como prueba: si el defecto es de fabricación o de montaje, es la documentación con la que reclamar la garantía al fabricante o al instalador.
Cada cuánto inspeccionar tu instalación fotovoltaica
La recomendación general es realizar una inspección termográfica al menos una vez al año, preferiblemente en los meses de mayor irradiación (mayo-septiembre). Para instalaciones grandes o con historial de incidencias, puede ser conveniente una revisión semestral.
La detección temprana de un hotspot o una célula dañada puede evitar que un problema menor se convierta en la pérdida de un string completo o, en casos extremos, en un incendio.
Mantenimiento predictivo y O&M: inspecciones recurrentes anuales
Los entregables de SolDron están pensados para tu operación y mantenimiento: mapa de defectos por módulo listo para integrarse en tu GMAO/CMMS, e histórico comparable campaña a campaña para ver la evolución de cada anomalía.
Las instalaciones fotovoltaicas se degradan progresivamente. Un módulo con un hotspot leve hoy puede convertirse en un fallo total en 18 meses si no se interviene. La diferencia entre detectarlo a tiempo y descubrirlo cuando ya ha afectado al string completo puede suponer varios miles de euros en pérdida acumulada de producción.
Ofrecemos contratos de inspección recurrente con descuento sobre el precio individual. Recibes una termografía completa cada año o cada seis meses, con comparativa frente al estado anterior. Detectamos la degradación antes de que se refleje en la factura.
Las instalaciones de 50 kWp en adelante son las que más se benefician de este modelo: el coste de inspección por módulo se reduce drásticamente y la documentación periódica respalda cualquier reclamación de garantía al fabricante o al instalador.
Qué incluye un contrato recurrente:
- Línea base inicial completa de toda la instalación
- Inspección periódica (semestral o anual) con vuelo planificado
- Comparativa térmica frente a inspecciones anteriores
- Detección de degradación por debajo del umbral de fallo
- Informe anual con priorización de actuaciones y previsión a 12 meses
- Soporte ágil ante cualquier evento puntual (granizo, tormenta, sospecha de fallo) — incluida la documentación de daños por granizo para el seguro
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Trabajamos en toda España desde nuestra base en Granada. Estas son algunas zonas con página propia, por el peso que tiene la fotovoltaica en ellas: Granada (nuestra base: capital, Costa Tropical y el Altiplano), Murcia (agroindustria, regadío y plantas en suelo), Alicante (autoconsumo industrial en cubierta) y Ciudad Real (grandes plantas de La Mancha), Toledo (plantas en suelo y cubiertas logísticas de La Sagra) y Valencia (proyectos medianos y grandes). En Andalucía, consulta Granada, Almería o Andalucía.
Preguntas frecuentes sobre la inspección fotovoltaica
Confían en SolDron
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Descubre si hay módulos defectuosos con una inspección termográfica rápida y sin riesgos.
Solicitar revisión de placas¿Quieres ver primero cómo es el entregable? Pide un informe de ejemplo — te enviamos una inspección real, anonimizada.
Equipo y criterios técnicos de la inspección
En plantas fotovoltaicas aplicamos los criterios de IEC TS 62446-3 cuando las condiciones de irradiancia, meteorología y operación lo permiten, con equipo radiométrico y verificación humana de cada termograma.
| Parámetro | Especificación |
|---|---|
| RPAS | DJI Matrice 4T · operador UAS registrado en AESA |
| Sensor térmico | Microbolómetro VOx no refrigerado, 640×512 px (hasta 1280×1024 con superresolución) |
| Sensibilidad térmica (NETD) | ≤ 50 mK (0,05 °C) |
| Precisión de medición | ±2 °C o ±2 % (el mayor) |
| Rango de temperatura | −20 °C a +550 °C |
| Cámara visible (RGB) | 48 MP · empareja térmica y foto del mismo punto |
| Norma de referencia | IEC TS 62446-3:2017 (termografía de plantas fotovoltaicas, cuando las condiciones lo permiten) |
| Nivel | Diferencia de temperatura (ΔT) | Actuación recomendada |
|---|---|---|
| Leve | ΔT < 10 °C | Monitorizar; revisar en el siguiente mantenimiento |
| Grave | 10 °C ≤ ΔT < 20 °C | Planificar reparación (orientativo, 30–90 días) |
| Crítica | ΔT ≥ 20 °C o riesgo de seguridad | Actuación inmediata |
ΔT medido respecto a módulos sanos en las mismas condiciones de irradiancia. Las pérdidas asociadas son estimaciones, no garantías.
Una inspección fotovoltaica, en vídeo
El entregable en acción: gemelo digital con termografía radiométrica medible y defectos clasificados por severidad.
